Me cuenta un amigo de familia ceutí que están poniendo muebles en puertas y ventanas.
Que las calles están llenas.
Que los que viven en casas bajas tienen miedo. Llevan encerrados dos días. No se atreven a salir.
Españoles atrincherados en su propia tierra. Abandonados. Traicionados.
Hay un trozo de España que está siendo invadido por el enemigo con la connivencia del Estado que dirige el PSOE.